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Paranoid

El disco más popular del heavy metal

UNA PRODUCCIÓN ORIGINAL Y EXCLUSIVA DE HI ROCK ®

Ficha técnica:

-Título: Paranoid

-Artista: Black Sabbath

-Fecha de publicación: 18 de septiembre, 1970

-Género: Heavy Metal

-Productor: Rodger Bain

-Sello discográfico: Vertigo Records

-Número de canciones: 8

-Duración: 42:00 minutos

-Ventas: más de 12 millones de copias

-Créditos: Ozzy Osbourne/Tony Iommi/Geezer Butler/Bill Ward.

 

-Sencillos:

“Paranoid

“Iron Man”

INTRODUCCIÓN

Hay momentos en la historia de la música que deben ser recordados por siempre. Uno de ellos fue cuando Black Sabbath, una banda desconocida de Inglaterra, irrumpió en las grandes ligas del rock en 1979 con el lanzamiento de su disco debut y que desde entonces se habla del nacimiento del Heavy Metal. Y aunque estrictamente Ozzy Osbourne y compañía no fueron los primeros en generar sonidos pesados dentro del rock, sí que fueron lo más revolucionarios y radicales al combinar letras oscuras, sugestivas, llenas de terror y hasta demoníacas acompañadas por un sonido que era muy pesado para la época. Sin embargo, fue hasta septiembre de 1970 con la publicación de su segundo álbum “Paranoid” que el heavy metal por fin llegó a una audiencia masiva a nivel mundial porque logró reunir una serie de características como ningún disco antes lo había hecho.

PROCESO DE GRABACIÓN

1970 es un año clave en la historia de la música no solo por marcar el fin de The Beatles, Jimi Hendrix o Janis Joplin; o de ser testigo del reinado de Led Zeppelin liderados por Jimmy Page; o de haber dado a conocer al mundo los servidores del imperio púrpura, Deep Purple con la legendaria “Mark II” y su tan importante disco “Deep Purple In Rock”, sino también porque fue el año en que apareció Black Sabbath.

 

El carácter heterodoxo de las diferentes respuestas, de las diferentes formaciones que se enseñorean del escenario del rock a partir de los setenta, impone valorar con otros criterios al nuevo movimiento que engloba tantas corrientes desde sus numerosos y complejos prismas.

 

El golpe inicial lo dio Black Sabbath con el lanzamiento de su disco debut, fecha que la historia ha nombrado como el nacimiento oficial del heavy metal, así que para no bajar la guardia ante la creciente aparición de numerosas bandas que buscaban un lugar dentro del reciente género -que ellos, sin saberlo, protagonizaban-, Tony Iommi, Ozzy Osbourne, Bill Ward y Geezer Butler se disponían a hacer otro álbum que continuara o superara la línea del primero, una meta de por sí bastante complicada. Tanto la banda como la casa discográfica se encontraban muy entusiasmados con el resultado de su disco debut, y a pesar de las malas respuestas de los críticos, las constantes giras en Estados Unidos y en Europa no hacían más que confirmar el gran éxito que la banda gozaba en ese momento, así que se pusieron manos a la obra. 

 

Las canciones se escribieron durante los viajes de carretera en la camioneta en la que se transportaban de presentación en presentación. De hecho, muchas de ellas estaban listas desde el primer álbum pero finalmente fueron descartadas así que era momento de tomarlas en cuenta nuevamente para este nuevo trabajo discográfico. El increíble talento de la banda para trabajar en equipo rápidamente dio frutos, y el don de Tony Iommi para crear decenas e innumerables de riffs parecían venir de un modo inesperado. Nadie en aquella época hacía los riffs de Iommi. En cada ensayo, el guitarrista proponía una idea nueva a la que todos se sumaban con sus instrumentos dándole forma a cada una de las piezas, como si supieran exactamente qué debían de tocar. Por alguna razón, esa era la esencia y la magia de la banda. La mayoría de las canciones evolucionaron durante las improvisaciones en el escenario. La banda siempre apostaba por la espontaneidad durante largas jornadas de jam sessions en los tiempos libres que tenían en ensayos o pruebas de sonido. Muchas de las ideas musicales generadas en estos lapsos evidentemente se convirtieron en piezas finales para el disco, así que empezaron a presentarlas en los conciertos para mejorarlas y pulirlas en su totalidad. 

 

          “Lo que estábamos haciendo lo estábamos escribiendo y tocando en directo. Metíamos una canción cuando la escribíamos así que las probábamos en la carretera y en el escenario, aunque probablemente cantábamos letras distintas” (Ozzy Osbourne sobre el disco Paranoid)

 

Fue entonces que durante julio y agosto de 1970 nuevamente bajo la dirección del productor Roger Bain y tan solo cuatro meses después de haber publicado su primer álbum, el cuarteto se encerró en los estudios de grabación Regent Sound donde grabaron la parte instrumental de todos los temas y posteriormente en los estudios Island para grabar exclusivamente las voces y efectos de sonido, pocos pero evidentes basados fundamentalmente en reverberaciones y ecos.

 

          “El material que estábamos escribiendo era válido e iba en la dirección adecuada porque fue hecho en directo sin ningún tipo de efecto ni nada ya que por entonces no había. Aún se mantiene porque es como escuchar a un grupo en vivo” (Geezer Butler sobre el disco Paranoid)

 

El ingeniero de la mezcla fue Tom Allon quien trabajó con la banda en su disco anterior, y en tan solo dos días el álbum quedó completamente terminado en muy pocas tomas. El nombre elegido para el disco fue War Pigs pero rápidamente fue cambiado a Paranoid. La mayoría concuerda que el cambio de nombre fue porque War Pigs se consideró poco adecuado por el clima bélico que se vivía en ese momento debido a la Guerra de Vietnam que se encontraba en su punto más crítico, sin embargo, según la autobiografía de Ozzy Osbourne:

 

          “El cambio de nombre no tuvo nada que ver con la Guerra de Vietnam, y se debió enteramente a que Vértigo, la compañía discográfica, decidió que el álbum sería más fácil de vender si llevara el nombre del sencillo, que ya había tenido para ese momento un éxito significativo”.

 

Por esta razón, la portada de Paranoid parece no tener sentido. Diseñada por el ilustrador Keith MacMillan, mejor conocido como Marcus Keef, muestra a un guerrero con armadura, un escudo y una espada, dibujo que pensó para el título original de War Pigs, pero cuando Vertigo decidió cambiar el nombre, por alguna razón no pensó en cambiar también la portada. La imagen de un guerrero con los colores superpuestos y fuera de foco podrían referir a un estado de esquizofrenia paranoide, pero en realidad está relacionada al ambiente bélico de Vietnam y a los cerdos de la guerra descritos en la letras de War Pigs. 

 

Y así finalmente Paranoid fue lanzado el 18 de septiembre de 1970 alcanzando número 1 en las listas de ventas del Reino Unido. Black Sabbath, cuatro jóvenes de escasos 22 años y provenientes de la clase obrera más baja de Birmingham habían creado un álbum sin paralelo en el acervo musical del siglo XX.

CANCIÓN POR CANCIÓN

WAR PIGS

El disco comienza de manera contundente con la genial War Pigs, canción que salió de la sesión de improvisación en uno de los tantos clubes donde la banda tocaba. Este tema compuesto principalmente por el bajista Geezer Butler, que originalmente iba a ser llamada “Walpurgis”, es una autentica obra maestra del heavy metal en toda su historia con un sonido tan crudo y contundente que protagonizan todos los integrantes de la banda por igual. Los constantes cambios de ritmo, los enormes riffs de Tony Iommi, cargados de blues que parecen no tener fin, dan forma y color en cada compás de la canción. Tony enfoca su solo de guitarra simplemente espectacular, con mucha crudeza y dirección melódica muy clara y fácil de memorizar. Geezer Butler toca líneas de bajo muy creativas y llenas de fuerza con clara tendencia a la improvisación, abriendo la sonoridad constantemente con el increíble trabajo en la batería de Bill Ward, cargadas de esos breaks tan poderosos y protagónicos, quien dictará gran parte de las reglas de cómo tocar la batería en el heavy metal. Todos estos elementos en conjunto hacen de este tema una de esas piezas obligatorias para entender las raíces más profundas y honestas del metal.

 

La letra es uno de los puntos más fuertes y sólidos de la canción. War Pigs contiene una de las letras de protesta más grandes que se hayan escrito en el rock.

Politicians hide themselves awayThey only started the war

Why should they go out to fight?They leave that role to the poor, yeah

 

 

Los políticos se esconden lejos,

ellos solo empezaron la guerra

¿Por qué deberían salir a luchar?

Dejan ese papel a los pobres, sí!

La comparación de los políticos con los cerdos que provocan la guerra pero que envían a luchar a los más pobres en su lugar es satíricamente brutal, y recuerda mucho a la fuerza lírica del tema Master of war de Bob Dylan.

Master Of War

[Bob Dylan, 1963]

 

Come you masters of war
You that build the big guns
You that build the death planes
You that build all the bombs
You that hide behind walls
You that hide behind desks
I just want you to know
I can see through your masks

 

Vengan, maestros de la guerra.
Ustedes que construyen las armas pesadas.
Ustedes que construyen los aviones de la muerte.
Ustedes que construyen todas las bombas.
Ustedes que se esconden tras los muros.
Ustedes que se esconden tras los escritorios.
Solo quiero que sepan que
puedo ver a través de sus máscaras.

“War Pigs” será una de las primeras canciones que demuestre que también el metal puede incluir versos anti belicistas y de protesta.

 

          “Quería escribir una canción llamada Walpurgis, la versión satánica de la navidad y que tratara de que satanás no es una cosa espiritual sino para belicistas. War Pigs está dirigida a toda la gente satanista, a la que dirige a los bancos y el mundo, intentando por su puesto que la clase obrera luche en sus guerras por ellos” (Geezer Butler sobre la letra de War Pigs)

 

Cuando la canción fue enviada a la casa discográfica los ejecutivos se quejaron argumentando que el título era demasiado satánico, así que se cambio a War Pigs. Un claro himno antiguara que adía de hoy sus versos siguen tan vigentes como en el momento en que fueron escritos. Con una duración superior a los 7 minutos, es considerada por muchos fans y metaleros como la canción más grande de Black Sabbath.

PARANOID

Es muy curioso que la que se considera como la canción que dictó las pautas para tocar heavy metal de ahí en adelante, surgió de manera muy espontánea, es más, fue descrita como una ocurrencia tardía La mayor parte de este disco fue compuesto al mismo tiempo que su disco debut, sin embargo y a pesar de esta ventaja, la banda se vio en la necesidad de grabar una canción de relleno de unos 3 minutos de duración, con la finalidad de completar la duración de todo el LP. Así que Tony Iommi pensó inicialmente en un riff sencillo.

 

De esta canción se desprende una de las anécdotas más increíbles y populares de la historia del rock. Cuenta la leyenda que mientras la banda estaba descansando en la sala de ensayos, todos fueron a comprar unas cervezas menos Tony, quien se quedó creando algunos riffs en el estudio. Precisamente en esos riffs surgió el del “Paranoid” y para no olvidarlo, Tony se quedó tocándolo durante algunos minutos para hacer tiempo en lo que llegaban sus compañeros. Una vez todos reunidos, a la banda le tomó alrededor de 25 minutos en tenerla completamente lista. 

 

          “Nos faltaba una canción para tener listo el álbum. Estábamos en los estudios Regent Sound y con la presión de nuestro mánager encima, Tony se ajusta la guitarra y comienza a tocar el riff inicial de lo que es ahora ‘Paranoid’ y así, eso fue todo. Tomó al rededor de veinte minutos en tenerla lista. Ozzy ya tenía algunas ideas para las melodías” (Bill Ward sobre la creación de la canción Paranoid)

Musicalmente, Paranoid es sencilla en su ejecución pero en el desarrollo de las ideas es realmente destacable; por ejemplo, el riff inicial nunca se repite otra vez, una vez entra la batería, “Paranoid” se fija firmemente en una sección rítmica muy bien lograda con un bajo machacante en todo momento en corcheas al mismo tiempo que el rasgueo de la guitarra, elemento presente en casi todos los subgéneros del heavy metal que aparecieron después como Master of Puppets de Metallica, aunque debemos de decir que tenemos casos previos donde se utiliza este recurso, por ejemplo en la canción Communication Breakdown de Led Zeppelin y Helter Skelter de The Beatles.

 

La letra claramente demuestra la inconformidad de una persona que ha caído en paraoia debido a que no ha encontrado algo que lo haga realmente feliz.

Paranoid

[Black Sabbath, 1970]

 

Finished with my woman ‘cause she
Couldn’t help me with my mind
People think I’m insane because
I am frowning all the time

All day long, I think of things
But nothing seems to satisfy
Think I’ll lose my mind if I don’t
Find something to pacify

Can you help me
Occupy my brain?
Whoa, yeah

I need someone to show me
The things in life that I can’t find
I can’t see the things that make true happiness
I must be blind

 

 

Acabé con mi mujer porque

no podía ayudarme con mis problemas mentales.

Las personas creen que soy un demente

porque frunzo el ceño todo el tiempo.

Todo el día pienso en cosas,

pero nada parece satisfacerme.

Pienso que perderé la cabeza

si no hallo algo para alcanzar la paz.

¿Puedes ayudarme?

Pensé que eras mi amigo.

Necesito a alguien que me muestre las cosas

que no puedo alcanzar en la vida,

no puedo ver aquello que me hace feliz,

debo estar ciego.

¿Por qué será que muchas bandas de los años sesentas y setentas hablaban de esta sensación de falta de felicidad, de insatisfacción y de una profunda soledad? Muy probablemente aunque no directamente, era a causa de los problemas generacionales y la insatisfacción de vivir en un mundo de posguerra invadido por la industria de consumo. 

(I can’t get no) Satisfaction

[Black Sabbath, 1970]

 

I can’t get no satisfaction
I can’t get no satisfaction
Gonna try and I try and I try and I try
I can’t get no –
I can’t get no –

 

 

No puedo obtener ninguna satisfacción
No puedo obtener ninguna satisfacción
Voy a intentarlo y lo intentaré y lo intentaré y lo intentaré
No puedo obtener nada
No puedo obtener nada

Este carácter de ser primero hard rock y después heavy metal con fuerte contenido social y político constituye una de las mayores pruebas del género y que afortunadamente perdura todavía hasta nuestros días.

A.D.D. [System of a Down, 2002]

 

We fought your wars with all our hearts
You sent us back in body parts
You took our wills with the truth you stole
We offer prayers for your long lost soul
The remainder is an unjustifiable
Egotistical power struggle
At the expense of the American dream
Of the American dream, of the American
We don’t give a damn about your world
With all your global profits and all your jeweled pearls
We don’t give a damn about your world
Right now, right now

 

 

Luchamos tus guerras con todo nuestro corazón
Nos enviaste de vuelta en partes de nuestros cuerpos
Nos arrebataste nuestras voluntades con la verdad que robaste
Ofrecemos oraciones por tu alma perdida hace mucho tiempo
El resto es una injustificable
Lucha de poder egoísta
A expensas del sueño americano
Del sueño americano, del americano
Nos importa un comino tu mundo
Con todas tus ganancias globales y todas tus perlas enjoyadas
Nos importa un comino tu mundo
Ahora mismo, ahora mismo
.

Sin contener una letra demasiado profunda, “Paranoid” es un excelente ejemplo de que una canción con buen contenido lírico también puede ser muy exitosa, sin duda, un elemento que se extraña mucho en la industria musical mainstream actual.

PLANET CARAVAN

Tras dos bombas de energía, la banda nos sumerge completamente en un tema hipnótico en donde predomina el bajo de Geezer Butler y una cuidadosa ejecución de congas de Bill Ward, que aún con suma sutileza, es protagonista. “Planet caravan” no es una canción dominada por un riff principal pero es un modo de demostrar la habilidad y versatilidad de crear ese tipo de cualidad ambiental que a menudo se pasa por alto en lo que Black Sabbath hacen. Tony Iommi experimenta con efectos de guitarra con el pedal wha wha, influencia directa de Eric Clapton y Jimi Hendrix, por supuesto, que le otorgan un ambiente psicodélico y experimental muy adecuado a la canción, además de ejecutar al final uno de sus solos más íntimos que grabó con la banda de claros acercamientos al jazz. Tony solía tocar algunas cosas de Joe Pass o Django Reinhardt, dos leyendas de la guitarra del jazz, estilo que por supuesto no encajaba en nada con el estilo de Black Sabbath pero que en “Planet Caravan” por fin podía incluir.

 

Sorprendentemente y de manera acertada, Ozzy Osbourne canta en un registro muy inusual, con un efecto logrado a través de un altavoz Leslie que ayuda a amplificar los agudos con efecto de vibración lo cual logró que la voz sonara como si estuviera cantando dentro del agua. Esto resultó excelente para la estética final del tema. En adición, el propio ingeniero Tom Allom grabó las pistas de piano del final.

En cuanto a la letra, sin ser partidario de escribir canciones típicas de amor, Geezer habla del tema de una manera particular, trata de flotar en el universo con su amante, de tomar una nave espacial hacia las estrellas a lo largo de la galaxia y dejarte flotar junto con ella como si fuera la última noche en tu existencia.

Planet Caravan

[Black Sabbath, 1970]

 

We sail through endless skies
Stars shine like eyes
The black night sighs
The moon in silver trees
Falls down in tears
Light of the night

 

 

Navegamos por cielos infinitos
Las estrellas brillan como ojos
La noche negra suspira
La luna en árboles plateados
Cae en lágrimas
Luz de la noche

Sin duda, “Planet caravan” es una canción atípica para el disco y también dentro de la carrera de Black Sabbath. Una canción tranquila en medio de contundentes cortes de rock puro que demuestra que la banda podía hacer temas también de una suavidad desconocida para los que están acostumbrados a los altos decibelios de Sabbath. Será que las bandas de rock británicas debido a su folclor musical siempre incluirán en su música algunos rasgos acústicos, celtas, mitológicos y folk? Quizá sí y tenemos varios ejemplos de esto como The Battle of Evermore de Led Zeppelin. Lo que sí podemos asegurar es de que en todas las bandas de rock tanto en Inglaterra como de Estados Unidos predominaba una sed de experimentación por lo que ocurría en el momento. Ese elemento psicodélico que tantos usaron para agregarle mayor diversidad para su repertorio musical, por ejemplo Blue Jay Way de The Beatles. Planet Caravan no es folk, pero sí demuestra ese lado suave de la banda que por cierto, todos los álbumes que grabaron con Ozzy Osbourne durante los años setentas, presentan al menos una canción acústica o suave, con la excepción Never Say Die, cuya canción Air Dance es la más cercana.

IRON MAN

Otro de los pesos pesados del álbum y uno de los más grandes clásicos de toda la historia del rock. Es de destacar la ejecución de Tony Iommi y Geezer Butler que tocan en unísono, es decir, al mismo tiempo la misma línea melódica. Por su parte el baterista Bill Ward cumple perfectamente embistiendo con breaks en su instrumento de forma muy precisa siempre apoyando al riff principal lo cual le otorga una firmeza suprema de principio a fin. La introducción con fuertes bombos de batería y con la voz alterada de Ozzy Osbourne nos anticipa el ambiente en que se desarrollará la canción para luego dar lugar al legendario riff de Tony Iommi que una vez más nos sorprende con su facilidad para crear riffs tras riffs. Finalmente, tras un break de batería de Bill Ward, la canción nos sumerge en una energía increíble completada con la voz de Ozzy Osbourne y la particular letra escrita, como de costumbre, por Geezer Butler. A mitad de la canción, la banda decide subir la energía al máximo nivel con un excelente solo de guitarra de Tony Iommi para retomar el riff y velocidad inicial otra vez, lo cual, por cierto, les quedó de maravilla.

 

Por ese entonces, Geezer estaba bastante sumergido en el universo de la ciencia ficción. En 1970, la moda era la carrera espacial por lo que no era extraño que se inspirara en ese tipo de historias para contar muchas de las cosas sobre las que escribía. La historia de “Iron Man” es bastante compleja en realidad y contrario a lo que muchos piensan, no tiene nada que ver con el super héroe de Marvel. De hecho a Geezer le prohibieron leer cómics estadounidenses cuando eran niño, por lo tanto cuando escribió “Iron Man” no conocía absolutamente nada sobre el famoso super héroe. Se trata de un hombre que viaja al futuro y es testigo del apocalipsis de su propio mundo. Al regresar a su tiempo, se encuentra con un campo magnético que lo convierte en una criatura de acero, sin la facultad del habla. Al estar incapacitado para hablar, continúa intentando advertir a la población sobre el inminente fin del mundo que se avecina, pero solo se burlan de él. Enojado y amargado, el aspirante a héroe ahora se convierte en villano, desatando una furia asesina con la que destruye todo a su paso.

 

Tal fue el éxito y la trascendencia de la canción que 30 años después, en el año 2000 ganó un Premio Grammy a la mejor interpretación de metal y poco tiempo después, la cadena televisiva VH1 la nombró como número uno de su lista “las 40 canciones más grandes del heavy metal”. Las nuevas generaciones quizá conozcan esta canción por ser incluida en la banda sonora de la película de Iron Man de Marvel en el 2008 que no hace sino afirmar la atemporalidad del tema. 

ELECTRIC FUNERAL

Una de las canciones más explícitas de Black Sabbath. La canción tiene el sentido de una visión apocalíptica del mundo. El tema puede ser un resumen de la paranoia, el caos y la locura que se vivía en Estados Unidos y Europa en los años sesentas. Básicamente trata de una bomba nuclear que explota en la tierra y narra todas las atrocidades que provoca.

Electric Funeral

[Black Sabbath, 1970]

 

Reflex in the sky
Warn you you’re gonna die
Storm coming, you better hide
From the atomic tide
Flashes in the sky
Turns houses into sties
Turns people into clay
Radiation minds decay

 

 

Reflejo en el cielo
Te advierto que vas a morir
Se acerca una tormenta, mejor escóndete
De la marea atómica
Destellos en el cielo
Convierten casas en pocilgas
Convierten a la gente en arcilla
La radiación desintegra las mentes

En los años 50s y 60s en medio de la Guerra Fría, había una paranoia de ser bombardeado con armas nucleares. Vivir en la era atómica era vivir sin la esperanza del futuro porque prácticamente en cualquier momento podían soltar la bomba atómica otra vez, por lo que lo más importante que había era el presente. La consigna de Jim Morrison “vive rápido, muere joven y que tengas un bonito cadáver” era la premisa de la generación que se disponía a experimentarlo todo sin límites y vivir la vida intensamente porque su futuro era incierto y esto cobró muchas vidas en la música como el propio Jim Morrion, Jimi Hendrix, Janis Joplin o Brian Jones quienes no alcanzaron a llegar a la década de los setenta.

 

Tomorrow Never Knows

[The Beatles, 1966]

 

Or play the game “Existence” to the end

 

O juega el juego de la “Existencia” hasta el final.

La canción es lenta y con un aura de misterio y terror desde el sonido distorsionado de la guitarra y el carácter de la voz de Ozzy Osbourne, quien sabía perfectamente cómo acomodar la voz para transmitir el mensaje de la letra. Tony Iommi nos sumerge en esas líneas de guitarra cadenciosas y alargadas que son abruptamente interrumpidas a partir del minuto 2:17 donde se pone en manifiesto un recurso muy empleado por Black Sabbath: la adición de una sección completamente diferente. La nueva sección es más rápida y más frenética más heavy metal contrastando mucho con la primera sección, parece incluso un popurrí de dos canciones distintas, lo cual demuestra la influencia directa que tenían del rock progresivo, que permitía estas libertades. Quizá esto lo hacían porque la banda después de encontrar una idea la desarrollaban hasta agotarse y no sabían cómo seguir con ella por lo que recurrían a otro riff para alargar la canción o ¿es que acaso a Tony Iommi se le ocurría un riff diferente cada 5 minutos con potencial para ser incluido en un mismo tema y desarrollarlo? En este caso nos decantamos por la segunda opción.

HAND OF DOOM

Llegamos a la primera canción de la banda que habla explícitamente sobre el consumo de drogas, que a pesar de no ser relevante en su tiempo pasando casi desapercibida, tenía todo el potencial para no serlo. La canción habla de la prensa manipulada de la Guerra de Vietnam que no decía por ningún medio de información que las tropas de Estados Unidos que se encontraban en Vietnam, para soportar esa horrible guerra tenían que inyectarse heroína. A Geezer Buttler se le quedó tanto el tema que no dudó ni un segundo en escribir sobre él.

Hand of Doom

[Black Sabbath, 1970]

 

You need someone to help you
To stick the needle in, yeah
Now you know the scene
Your skin starts turning green
Your eyes no longer seeing
Life’s reality
Push the needle in,
Face death’s sickly grin
Holes are in your skin,
Caused by deadly pin
Head starts spinning ‘round
You fall down to the ground
Feel your body heave
Death’s hands starts to weave
It’s too late to turn
You don’t want to learn
Price of life you cry
Now you’re gonna die

 

 

Necesitas a alguien que te ayude
Para clavar la aguja, sí
Ahora conoces la escena
Tu piel empieza a ponerse verde
Tus ojos ya no ven la realidad de la vida
Clava la aguja,
Enfrenta la sonrisa enfermiza de la muerte
Agujeros hay en tu piel
causados ​​por un alfiler mortal
La cabeza empieza a dar vueltas
Caes al suelo
Sientes que tu cuerpo se agita
Las manos de la muerte empiezan a tejer
Es demasiado tarde para girar
No quieres aprender
Lloras por el precio de la vida
Ahora vas a morir

La parte instrumental es de carácter suave al principio con ese bajo que lleva el riff principal y la batería que acompaña suavemente en aro y en el ride, pero una vez que entra Tony Iommi el tema sube en intensidad sumado a los contundentes breaks de batería de Bill Ward. Una buena demostración de cómo hacer metal manteniendo los parámetros de intensidad, creatividad, matices y cohesión. Hand of Doom es una de las canciones preferidas entre los fanáticos de Black Sabbath. Las diferentes secciones que componen al tema reafirman aún más la inagotable creatividad que la banda tenía para hacer que una canción sonara siempre interesante.

RAT SALAD

No podía faltar un corte de este calibre en un álbum tan importante. Por alguna razón, de 1966 a 1970 los bateristas de rock tenían momentos estelares en al menos una canción con sus respectivas bandas. John Bonham en “Moby Dick”, Ringo Starr en “The End”, Ginger Baker en “Toad”, Ian Paice en “Flight of the rat” o Ron Bushy en “In a gadda da vida”. Por supuesto Black Sabbath le tenía guardada la sorpresa a Bill Ward, quien es a día de hoy uno de los bateristas más grandes de la historia del rock, uno de los primeros que se mantuvo al margen de la imagen común del baterista de simple acompañamiento.

 

La canción surge, como todas las demás, a partir de una sesión de improvisación en donde se desarrolló un pasaje instrumental inicialmente para después abrir paso al solo de Bill Ward, que en momentos recuerda muchísimo a “Moby Dick” de Led Zeppelin (salvando por supuesto las respectivas distancias técnicas y de influencia).

FAIRIES WITH BOOTS

Una canción originaria de una parte instrumental de larga duración destacable sin duda por el buen trabajo de guitarras de Tony Iommi, por el larguísimo riff de guitarra que lo compone y por la dinámica de pregunta y respuesta que hace con Bill Ward. En poco más de seis minutos, el cuarteto de Birmingham es capaz de resumir todas sus influencias, grandes solos de guitarra, arpegios y escalas, alternar los riffs y el desarrollo de secciones. El riff es absolutamente memorable por su longitud y su perfecta continuidad. Parece incluso un solo escrito. Se podría decir que esta canción es una sesión de improvisación bien ordenada por la cantidad de secciones que la componen, una tras otra, y todas ellas muy bien logradas. Gezeer Buttler en todas las canciones es un excelente bajista, pero de todo el álbum sin duda en la que más destaca es en esta. Esas líneas exquisitas que adornan con maestría el largo riff de Iommi rellenan perfectamente los espacios dándole un empuje desde los registros graves. Junto con War Pigs, en Fairies Wear Boots el bajo se despega completamente de la guitarra para tocar líneas por separado brindándole al tema una diversidad sonora aún mayor. ¿Quien dijo que la función de un bajista en una banda de rock es simplemente de acompañamiento? Nadie, y Geezer Butler con esta canción nos demuestra el gran talento que poseía en las cuatro cuerdas.

 

Curioso es que la letra no esté a la altura de la música, es simplemente cómica como su creador Ozzy Osbourne. Muchos han pensado que habla acerca de las drogas o un bizarro problema mental, pero no es así. Narra un asalto que sufrió Geezer Buttler en la ciudad por parte de una pandilla de los llamados Skin Heads nombre de una subcultura que surgió en el Reino Unido en 1969 cuya distinción era que tenían la cabeza rapada y usaban botas, de ahí el nombre de la canción. A manera de burla, Ozzy Osbourne le dedicó la canción nombrándolos “hadas con botas”.

 

Sin duda un digno cierre para un álbum tan grande, una canción totalmente recomendada, digna de apreciar desde todas sus aristas.

CRÍTICA Y LEGADO

La grandeza de un artista no puede medirse, en cambio, su influencia y legado sí, y gran parte del legado de la banda más importante del heavy metal se encuentra en su segundo disco. Quizás, el mayor mérito de “Paranoid” que el heavy metal por fin llegó a una audiencia masiva a nivel mundial porque logró reunir una serie de características como ningún otro disco antes lo había hecho.

 

Paranoid es uno de los clásicos de la historia de la música popular occidental del siglo XX. Es un álbum que no tiene época, es atemporal y se posiciona como un momento definitivo en el metal y en el rock. Las buenas ventas del disco se debe principalmente al éxito del sencillo Paranoid que ya gozaba de buen éxito en Europa cuando el álbum fue lanzado. El éxito que tuvo el álbum en las listas le permitió a la banda realizar una gira por los Estados Unidos por primera vez en octubre de 1970, lo que generó el lanzamiento del segundo sencillo Iron Man, y aunque no logró entrar al Top 40, Iron Man sigue siendo una de las canciones más populares de toda la historia de Black Sabbath así como su sencillo más exitoso en los Estados Unidos.

 

En cuanto a la crítica, en diversos sitios se ha citado a Paranoid como uno de los álbumes más grandes e influyentes de todos los tiempos que definió el sonido y el estilo del heavy metal mas que cualquier otro disco en la historia del rock. La revista Rolling Stone lo posiciona en el puesto #131 de su lista “Los 500 mejores discos de todos los tiempos” afirmando que casi todas las bandas de heavy metal y rock extremo de las últimas tres décadas incluidas Metallica, Nirvana o Slipknot tienen una deuda sentimental con Black Sabbath y sobre todo con este disco

 

Paranoid no solo es mejor que su disco debut sino que para muchos es su obra maestra y un disco insuperable, opinión que siempre será discutida porque en definitiva no se pueden ignorar sus siguientes trabajos como Master of Reality, Vol. 4 o Sabbath Bloody Sabbath pero lo que sí es verdad es que con Paranoid, Black Sabbath llegó a ser reconocida como la banda que dio forma definitiva al sonido del heavy metal.